He perdido a algunas personas muy queridas para mí. John es uno. Se fue hace muchos años un día como hoy. Le quería y todavía le quiero. Es algo inevitable y para siempre. Todos deberían hacerlo, aunque sea un poco, en estos tiempos liderados por auténticos indocumentados y chapuceros.
In memoriam.
http://www.rtve.es/alacarta/videos/informe-semanal/homenaje-lennon-2000-informe-semanal/353166/
Junto con los libros, deberían vender el tiempo necesario para leerlos (Schopenhauer)
jueves, 8 de diciembre de 2011
lunes, 14 de noviembre de 2011
Podemos ser héroes
I
I can remember
Standing
By the wall
And the guns
Shot above our heads
And we kissed
As though nothing could fall
And the shame
Was on the other side
Oh we can beat them
For ever and ever
Then we can be Heroes
Just for one day
...
Heroes (David Bowie/Brian Eno 1977)
jueves, 6 de octubre de 2011
Adios a Steve
Un día triste. Se ha ido Steve Jobs, el único que supo poner en nuestras manos el lado humano de las máquinas y la tecnología.
martes, 13 de septiembre de 2011
Lecturas del Verano 2011
Han sido muchos, quizá demasiados
libros, podría llegar a admitirlo. Este verano del 2011, además de castigar al
mundo con un sinnúmero de desagradables noticias que nos han amargado los
despertares, también me ha proporcionado las condiciones adecuadas para
dedicarle bastante tiempo a la lectura. No ha sido a costa de otros placeres,
que va, simplemente han sido más horas a mi disposición.
Me voy a limitar a hacer un breve
comentario sobre los libros que han pasado por mis manos y mis ojos este
verano, desde julio hasta mediados de Septiembre. El nivel medio ha sido bueno,
excelente en algunos casos, ha habido suerte, pero la mejor manera de pasar
página veraniega ante la llegada de un nuevo curso es quitándomelos todos de
una tacada. Admito Ruegos y Preguntas al final para aclarar dudas. ;-) Procedo
por orden cronológico de lectura.
El ángel negro (2005): John Connolly/Tusquets. Porque
los apunto en una libretita, si no ni me acordaba de éste. No recuerdo de qué
iba. Suspense negro al por mayor, muy negro, creo. A lo mejor no era muy malo,
pero no dejó marca. El siguiente.
Knockemstiff. (2008): Donald Ray Pollock/Libros
del Silencio. Tenía buenas referencias de este libro: editorial interesante, ópera
prima del autor (Knockemstiff, USA, 1954), un conjunto de historias sobre la
América profunda, abisal, en este pueblo del estado de Ohio, donde se cuentan
aberraciones y otras ocupaciones de gente abyecta. Por supuesto, hay de eso,
pero es un libro fantástico: se drogan, beben sin parar, la mayoría putas y
sádicos, descerebrados de todo pelaje. Pero no agrede, o si lo hace es
admisible, las historias tienen una capa de no sé qué, si tuviera más tiempo
trataría de explicárselo para que me creyeran, que no te permite odiar a esa
gente. Es curioso el paralelismo entre este libro y el Winesburg, Ohio de Sherwood Anderson. El cielo y el infierno están
sólo a 200 Km. de distancia y en Ohio. El de Anderson es una obra maestra, éste
no llega a eso, pero muy recomendable para gente desinhibida. No se asusten y
léanlo.
Crónicas marcianas (1950): Ray Bradbury/Minotauro. Qué voy a decir,
un libro maravilloso que trata la ciencia ficción como sólo Bradbury lo sabe
hacer. Siempre me ha jodido que una basura televisiva prostituyera este título.
Pero aparte de eso, es un libro que hay que leer, por lo divino y lo humano que
contiene.
Dublinesca (2010): E. Vila-Matas/Seix Barral. Muy bueno, sobre
todo, y una vez eliminado el montón de lectores a los que les asusta VM, para
los apasionados a la Literatura (con L) y sus estructuras terrenales, la
industria y todo eso (pre-digital). Dice
el narrador sobre Riba, el editor retirado protagonista: “Sueña con un día en
el que la caída del hechizo del best-seller dé paso a la reaparición del lector
con talento y se replanteen los términos del contrato moral entre autor y
público… Cree que si se exige talento a un editor literario o a un escritor,
debe exigírsele también al lector. Porque no hay que engañarse: el viaje de la
lectura pasa muchas veces por terrenos difíciles que exigen capacidad de
emoción inteligente, deseos de comprender al otro y de acercarse a un lenguaje
distinto al de nuestras tiranías cotidianas…” Dios santo, es pura clarividencia.
Vila-Matas es muy bueno.
El aburrimiento, Lester (1996): Hipólito G. Navarro/Anaya & Mario Muchnik. Los de Páginas de Espuma me descubrieron este autor español de relatos.
Empecé con El pez volador, una
recopilación de algunos de sus cuentos editada por ellos, que me fascinó y me llevó
a sus títulos sueltos. Es de los mejores cuentistas contemporáneos en español,
un Cortázar de aquí. Y con mucha gracia. Este libro está descatalogado, pero se
puede encontrar en las librerías, además de El pez volador, una recopilación de todos sus relatos, Los últimos percances en Seix Barral.
Ceremonias (1968). Julio Cortázar/ Seix Barral. Edición del 68 de
este volumen que agrupa Final del juego
(1964) y Las armas secretas
(1959). Se leen mejor los cuentos en libros pequeños que en grandes tochos
recopilatorios. El contenido es el mismo, pero no el continente, que es muy
importante. Estos cuentos leídos en los dos volúmenes de Alfaguara se leen peor
que en éste, pruébenlo y me darán la razón. Por eso ahora busco estas ediciones
antiguas o los libros sueltos. Este libro es insuperable en lo suyo; nadie,
nadie hará nada mejor. Acabas un cuento y tu vida ha cambiado. Y además, te
tienes que poner a darle vueltas a la cabeza, mucho. En línea con los que dice
VM
martes, 19 de julio de 2011
Lecturas para el verano 2011
Esto será lo que más pese en la maleta. Vaya donde vaya, acabe donde acabe... A falta de otras cosas, será un verano lector. Y que no falte...
jueves, 7 de julio de 2011
Días de ira - Jorge Volpi
Páginas de Espuma, una de mis editoriales favoritas, edita Días de ira, Tres narraciones en tierra de nadie, que agrupa sendas obras del escritor mejicano Jorge Volpi. En la portada, junto al título, se dice "Cuentos" (lógico por otra parte, estamos si no en la mejor, una de las mejores editoriales cuentísticas), pero que el propio autor en un breve y lúcido ensayo pone en cuestión al plantearse las virtudes de la media distancia literaria y sus límites; ¿cuándo estamos ante un cuento largo, cuándo ante una novela corta? Estas breves páginas iniciales provocan al lector inquieto e inteligente, claro mercado objetivo de este autor, (no lo lean si no forman parte de él) una estimulante reflexión y lo acomoda para lo que viene. Y lo que viene es muy interesante.
Se recopilan tres narraciones, A pesar del oscuro silencio (1993), Días de ira (1994) y El juego del Apocalipsis (2000). No conozco en profundidad la evolución de Volpi pero, con lo que aquí tenemos, se podría deducir una tendencia desde propuestas más profundas y metaliterarias hacia otras más pragmáticas y con un mayor peso del hilo argumental. No tiene porqué ser ésta la evolución creativa general de Volpi, repito, pero es lo que me sugiere la composición cronológica de este libro. Con ello también quiero decir que al principio se requiere mayor esfuerzo lector y de concentración para entender la historia, exigencia que de alguna manera disminuye según se avanza de narración. Comienzos complicados pero que, como ya he dicho, al lector inquieto e inteligente, dispuesto a releer algunas partes ya leídas porque, de repente, se ha perdido en los vericuetos argumentales, no le supondrá sino el disfrute de historias bellas y bien diseñadas.
En A pesar del oscuro silencio, el autor, uno de los tres Jorges, a saber: autor, narrador y protagonista, juega con nosotros (Jorges y no Jorges) para contar el extravagante final de Jorge Cuesta, poeta mexicano que terminó su última obra justo antes de ingresar en el manicomio, emascularse (sí, contarse los huevos) y suicidarse. Se urde un hilo enrevesado a modo de cadena de ADN que nos acerca e este personaje, a sus relaciones y contradicciones, con profusas alusiones filosóficas, de tal manera que no tiene uno del todo claro quién es quién, y esto agrada a los lectores inquietos e inteligentes.
Días de ira cuenta, también de manera dúctilmente alambicada, la historia de un urólogo de vida asentada que se la complica con una excitante paciente cantante de jazz, (joder, con la fama que tiene el gremio, es que cómo no se da cuenta el pobre…) Hay cruces cortantes entre los planos de los protagonistas: la esposa, la hija pequeña, el amigo de la cantante; un despliegue erótico muy bien llevado que produce el efecto buscado; un libro que se escribe con lo que está pasando, ¿quién lo escribe?… Como les digo, un artificio asimétrico que dejar buen sabor de boca.
El último cuento largo o novela corta es El juego del Apocalipsis. Esta sí es una narración más clásica en cuanto que no hay cesiones intensas al metadato sino una sucesión de circunstancias encadenadas que llevan a una pareja a recibir el nuevo milenio, el año 2000, a la isla de Patmos, en Grecia, en donde San Juan escribió el Apocalipsis. Sin duda, buen lugar para celebrar el fin del mundo, con Anticristo y todo. Se mezclan con un grupo de pintorescos turistas con personalidades muy peculiares que, aquí sí que la trama engancha a modo de Agatha Christie, lleva a un desenlace inesperado. O esperado, depende.
En conclusión, un buen libro para lo que le gusta leer cosas que exigen cierto compromiso, pero a cambio de una reconfortante gratificación.
miércoles, 29 de junio de 2011
Reading inspires children (Leer inspira a los niños)
Se me ha cruzado en el camino este vídeo y no puedo dejar de ponerlo aquí
How tired I am of this unbearable distance between us. How I long for the toll of the recess bell. Have you forgotten me? Grown mindless of me? Tell me I am not writing into an abyss. Or that is what will become of my heart.
Qué cansado estoy de esta insoportable distancia entre nosotros. Cómo anhelo el sonido de la campana del recreo. ¿Te has olvidado de mí? ¿ya no te importo? Dime que no estoy escribiendo en un abismo.O en eso se convertirá mi corazón.
Quizá a alguno le parezca un poco "blando", pero me da igual, porque es bonito.
Como a menudo, me lo he encontrado en el blog DesEquiLIBROS, que tiene cosas muy chulas.
How tired I am of this unbearable distance between us. How I long for the toll of the recess bell. Have you forgotten me? Grown mindless of me? Tell me I am not writing into an abyss. Or that is what will become of my heart.
Qué cansado estoy de esta insoportable distancia entre nosotros. Cómo anhelo el sonido de la campana del recreo. ¿Te has olvidado de mí? ¿ya no te importo? Dime que no estoy escribiendo en un abismo.O en eso se convertirá mi corazón.
Quizá a alguno le parezca un poco "blando", pero me da igual, porque es bonito.
Como a menudo, me lo he encontrado en el blog DesEquiLIBROS, que tiene cosas muy chulas.
martes, 28 de junio de 2011
Markéta Lazarová - Vladislav Vancura
El pasado Día del Libro en Madrid acudí a la Librería Rafael Alberti a un encuentro de Enrique Vila-Matas con sus lectores. Me gustaría frecuentar más estos eventos que, por un lado, ponen cara y voz a los autores, algo siempre interesante aunque causa de algunos chascos (los escritores no son estrellas de cine) y, por otro, fomenta el disfrute de la librería como espacio de encuentro social entre afines, que, también, siempre es interesante para libreros y acosados grupúsculos minoritarios como nosotros.
Aparte del encuentro con V-M, que es otra historia, (habla bajito y como muy calmado), procedí a la santa liturgia de buscar libros entre la inmensidad de lo propuesto en las mesas. Es un acto muy cercano al hurgar, casi hociquear, remueves y recolocas sin un afán definido pero teniendo claro que algo interesante va a aparecer. Así era que, literalmente oculto entre jugosas alternativas, no sé aún porqué, vi este libro, mejor dicho, una pila de libros de esta editorial, Contraseña, ¿y estos tíos?, el segundo de los cuales era el que nos ocupa. Libros pequeños, pero que pesan, con una bella portada, libros que parece que están enseñados a prolongar la voz del editor llamándote para que le prestes atención. Markéta Lazarová. Según lo cogí y lo ojeé me gustó. Y me place arriesgar con las nuevas editoriales que ofrecen un producto bien elaborado. El autor, Vladislav Vancuna; ni idea, pero vivió y sufrió la primera mitad del XX, en la región de Bohemia (que si caída del Imperio Austro-húngaro, Viena, Praga, entreguerras,...). Me encanta, me apasiona el rollo Joseph Roth.
Este hombre fue conocido, además de por sus obras literarias, como símbolo popular de rebeldía ante la invasión de los nazis; cómo no, se lo cargaron, acabaron con él, fue fusilado por la SS en 1942. Ya sólo por eso, por ser un escritor de renombre indignado y sublevado ante lo que se le venía encima, y ser éste un espécimen extinguido en la civilización actual (los de renombre, los otros no lo sé, es posible que no), por lo menos de la fauna ibérica, me provocó una clara empatía. Después de rebuscar por ahí volví a él. Y eso que el texto de la contraportada me echaba un poco para atrás, al dejar claro que se trata de una novela histórica, ¡vaya por dios, si son todas iguales!, no las leo. Pero el instinto es el instinto.
En efecto, es una novela histórica, oído a todos los aficionados al género, pues trata de aventuras de héroes y villanos en la Edad Media centroeuropea, pero el autor aplica un tratamiento peculiar a su obra que la hace diferente de lo convencional.
lunes, 27 de junio de 2011
sábado, 11 de junio de 2011
29 ideas para mantenerse creativo
¿Has caído en un agujero, oscuro y profundo, con paredes frias y resbalosas, al que ni por su propio peso llegan los susurros de la creatividad?. Échale un vistazo a esta breve animación que nos propone algunos trucos para aliviar esa difícil situación. Quizá no todos te convezcan, también es posible que eches en falta alguno, pero no podrás negar que aquí hay unos cuantos, que ya es un comienzo.
Motion Graphics:
TO-FU
web to-fu.tv
twitter twitter.com/tofu_design
Facebook facebook.com/TOFU.design
Motion Graphics:
TO-FU
web to-fu.tv
twitter twitter.com/tofu_design
Facebook facebook.com/TOFU.design
martes, 24 de mayo de 2011
Democracia real, ¡YA! - 3: Código rojo. Necesito instrucciones.
A quien lea este mensaje. No sé quién eres, pero mis instrucciones dicen que eres mi contacto. Tampoco sé qué detalles conoces de la misión, y supongo que no me creerías desde cuándo te mando esto, tampoco estoy autorizado a decirlo. Lo que hice nunca se hubiera entendido y tuve que huir. No encontraron dónde, por lo que decidieron cuándo. Estoy bien, sé que hice lo correcto, porque sé cómo son ahora las cosas, en este tiempo ya nadie se acuerda de aquello, y todo es mejor. Sin embargo, algo ha ocurrido que me obliga a ponerme en contacto contigo, porque no sé qué pasará esta vez y hay que actuar con urgencia. Paso a informar de lo sucedido. Daré algunos detalles adicionales que creo que son importantes.
Esta mañana he salido a la calle con el afán habitual en estos tiempos, feliz, motivado, cargado con un optimismo socializado que también se ha hecho conmigo, y me encanta. Qué bien os vendría. Además es primavera, los Mayos siguen siendo iguales, la ciudad luce espléndida como queriendo dar relumbrón a esta jornada tan importante. Ya me encuentro bien, mis extraños problemas de sueño acabaron, llevo un par de semanas sin ellos, y me sentía totalmente despierto y animado. Hoy todos tenemos la misión de que todo siga así, a eso iba.
Esta mañana he salido a la calle con el afán habitual en estos tiempos, feliz, motivado, cargado con un optimismo socializado que también se ha hecho conmigo, y me encanta. Qué bien os vendría. Además es primavera, los Mayos siguen siendo iguales, la ciudad luce espléndida como queriendo dar relumbrón a esta jornada tan importante. Ya me encuentro bien, mis extraños problemas de sueño acabaron, llevo un par de semanas sin ellos, y me sentía totalmente despierto y animado. Hoy todos tenemos la misión de que todo siga así, a eso iba.
lunes, 23 de mayo de 2011
Democracia real, ¡YA! - 2
Contenido de un papel que me entregaron en la Puerta del Sol el otro día:
Para los que se confunden por ideas preconcebidas. Para los que no creen en esta gente. Tranquilos, no lo van a tener que aplicar. Lo incluyo aquí por si acaso algún día hace falta. Que quizá lo haga. Me pidieron que una vez leído lo pasara a otra persona. No lo hice. Perdón.
Protocolo de actuación frente a comportamientos violentos.
Es fundamental no reaccionar ante las agresiones físicas y/o verbales. Nuestro mensaje se cargará de fuerza y evitaremos retroalimentar la violencia.
A) Actuación en caso de carga policial: No reacción.
1. Nos colocaremos unidos en filas cogidos de los brazos haciendo pinza
2. Evitaremos los posibles golpes que vengan por detrás o delante
3. Llegado el caso, nos sentaremos
4. Si nos arrastran, dejaremos el cuerpo inmóvil y levantaremos las manos en un gesto de no acción.
B) Medidas preventivas de conflictos. Aconsejamos
1. Evita beber alcohol. Mantente al 100%
2. Evita pensamientos o expresiones que entrañen violencia
3. Cuida tu lenguaje corporal: gestos, tono de voz…
4. Actitud asertiva: expresa tus pensamientos y opiniones respetando al otro. Si el otro responde agresivamente, no reacciones agresivamente.
Las revoluciones sociales empiezan con revoluciones individuales.
(Pasa este papel para que más gente reciba la info)Para los que se confunden por ideas preconcebidas. Para los que no creen en esta gente. Tranquilos, no lo van a tener que aplicar. Lo incluyo aquí por si acaso algún día hace falta. Que quizá lo haga. Me pidieron que una vez leído lo pasara a otra persona. No lo hice. Perdón.
domingo, 22 de mayo de 2011
Democracia real, ¡YA! - 1
Algunas frases de las pancartas en Sol:
- Si Ana Botella se deja rastas, nos ahorraremos una pasta
- Nos habéis dejado sin nada. Ahora lo queremos todo
- Menos botellón y más revolución
- No estamos armados, estamos indignados
- No más becarios sin ser asalariados
- En la política y en la vida, ¡austeridad, ya!
- Por desgracia, esto no es una fiesta
- Impuestos sí, (qué remedio). Derroche no
- No hay pan para tanto chorizo
- Spanish Revolution.¿que qué queremos?
- Referéndum popular como en Islandia
- Fuera imputados en listas electorales
- No necesitamos Senado
- Basta de sueldos vitalicios políticos
- Medios de comunicación libres, que difundan esto
Y esto es sólo el principio…Son los jóvenes los que tienen la “obligación” de encender la mecha, pero me temo que si no somos todos los que mantenemos el fuego, este movimiento quedará en un bonito y emotivo recuerdo. Lamento ver a mi alrededor muchos que consideran que la única manera de castigar a un incompetente sea premiando a otro incompetente, en la creencia de que así cumplen con su responsabilidad democrática y ese gesto les otorga el derecho a quejarse cuando las cosas se hagan mal. Hay otras maneras de hacer las cosas, tiene que haberlas, porque si no cambiamos de dirección, llegaremos a donde nos dirgimos…
martes, 17 de mayo de 2011
Nosotros, que nos queremos tanto.
Estaba leyendo España, de Manuel Vilas. Muy bien, divertido, original, (haré una reseña en breve). Pero he de decir que a partir del 5º capítulo, más o menos la mitad del libro, me empezó a parecer que la historia decae, no sé, va cuesta abajo, pierde gracia. Cuando me ocurre algo así, que estoy leyendo un libro que me gusta mucho y de repente deja de hacerlo, casi nunca le echo la culpa al libro, siempre le doy un margen de confianza; el problema será mío, me he descentrado, algo de lo que me rodea, algo malo, se ha colado en la burbuja y he perdido el hilo. Entonces, con calma, cierro el libro y le doy un tiempo, que respire. Si el libro iba tan bien, no se puede estropear todo así (por supuesto que se puede estropear, que quede claro, hablo de una actitud primaria mía), en unos días vuelvo y todo habrá pasado, será como antes. Suelo leer varios libros a la vez, 2 ó 3, por lo que es el momento de retomar otro, que o bien le ocurría lo mismo, ya es mala suerte, o lo dejé porque algo hay que dormir.
El otro día me pasó esto con España. Ya que, aunque es mi costumbre, llevo una temporada que soy incapaz de leer varios libros a la vez, me lancé a la búsqueda de alternativas, (las hay, y muy buenas, no todo es lectura) y, además de otras cosas, me eché a la calle a ver qué encontraba, a ver qué hay de esa oferta cultural. Y me encontré, esto sí que es querencia psicosomática, en uno de esos rincones santos llenos de libros que hay en cada día menos locales de nuestras ciudades, y que los venden de manera artística. Era todo azul. Libros ordenados por editorial y allí estaban los de Gadir. No pude resistirlo, para allí me fui. Siempre es buen momento para Gadir. Su web es muy mala, incomprensible en estos tiempos, pero sus libros son fantásticos. Esta editorial está en mi pedestal desde que, entre otras razones, me puso en las manos los libros de Antonio Ferres, español. Su libro La Piqueta es inmortal. Larga vida al buen realismo social. Si pudiera, llenaría alguna estantería de mi biblioteca con esos preciosos lomos azules llenos de historias maravillosas y con los que, lo he dicho muchas veces, jamás, jamás acabarán las hordas tecnológicas.
Curioseando, deslizando mi dedo por esos lomos, sin quererlo, como en una güija, se detiene en uno de ellos: La leyenda negra, de Joseph Pérez. Y ¿por qué me paro yo aquí?, la leyenda negra, la leyenda negra,... ¡claro, la leyenda negra española!, Felipe II, España, si es que estoy leyendo España, el cerebro nunca descansa, y uno de los grandes tópicos patrios es la leyenda negra. Joder con la leyenda negra que arrastramos, cuánta verdad tiene y también cuánta mentira, cuanto prejuicio contra nosotros mismos, ganado a pulso por los propios españoles, sobre todo, en mi opinión, por culpa de los dirigentes que de una u otra ralea a lo largo de nuestra historia hemos tenido la desgracia de soportar e incluso votar libremente.
Pasó a ser mío, el libro, me sedujo el contraste, España y La leyenda negra, me parece una buena idea entender el origen de esa leyenda y si hay algún remoto enlace con las historias que Vilas cuenta en su novela y mis ideas al respecto. Me he puesto a leer este ensayo, ofrece una lectura fácil aunque no exenta de abundantes datos históricos para soportar la opinión del autor, contraria a la veracidad de la leyenda. En la Introducción me ha gustado mucho, y la quiero poner aquí, la definición que se hace de la leyenda negra, porque efectivamente recoge todo lo que es y refleja los sentimientos que, alguna vez, han sentido y hemos sentido muchos.
“Por leyenda negra entendemos el ambiente creado por los fantásticos relatos que acerca de nuestra patria han visto la luz pública en casi todos los países; las descripciones grotescas que se han hecho siempre del carácter de los españoles como individuos y como colectividad; la negación o por lo menos la ignorancia sistemática de cuanto nos es favorable y honroso en las diversas manifestaciones de la cultura y del arte; las acusaciones que en todo tiempo se han lanzado contra España, fundándose para ello en hecho exagerados, mal interpretados o falso en su totalidad, y, finalmente, la afirmación contenida en libros al parecer respetables y verídicos y muchas veces reproducida, comentada y ampliada en la prensa extranjera, de que nuestra patria constituye, desde el punto de vista de la tolerancia, de la cultura y del progreso político, una excepción lamentable dentro del grupo de las naciones europeas. En una palabra, entendemos por leyenda negra, la leyenda de la España inquisitorial, ignorante, fanática, incapaz de figurar entre los pueblos cultos lo mismo ahora que antes, dispuesta siempre a las represiones violentas, enemiga del progreso y de las innovaciones, o, en otros términos, la leyenda que habiendo empezado a difundirse en el siglo XVI, a raíz de la Reforma, no ha dejado de utilizarse en contra nuestra desde entonces, más especialmente en momentos críticos de nuestra vida nacional.”
Si el autor, Joseph Pérez, me consigue demostrar y convencer de que la leyenda negra es una burda patraña, me encontraré con uno de las mayores pagos que en mi vida me ha dado leer un libro. Porque, fíjense de lo que estoy hablando: si nuestra vieja indolencia por la calidad, las salvajes violaciones que nuestros antepasados cometieron con los pobres indígenas en el Nuevo Mundo, nuestra secular envidia y acoso y derribo al que destaca por ser bueno, nuestro sol y toros, nuestra idea que lo de fuera siempre es mejor, nuestro tradicional regodeo continuo en nuestro pasado en vez de mirar al futuro, el dividirnos en dos y tirarnos piedras los unos a los otros porque en la puta vida vamos a cambiar de opinión, nuestro vuelva usted mañana, nuestro que inventen otros, nuestras viejas atrocidades en defensa de la religión, que todavía perduran, no son atrocidades pero sí lindezas escandalosas, nuestros primeros puestos en las listas malas y los últimos en las buenas, la mala fama del español que llega a Londres y le vigilan en Harrods porque seguro que manga algo, nuestros y tú más parlamentarios, que ahora nos avergüenzan pero hace unos años nos llevaron a la guerra, nuestros cerebros privilegiados que se van al extranjero a desarrollar su talento, nuestro el Barsa es más que un club, nuestra imagen exterior de que aquí vivimos muy bien pero por las cañitas y porque trabajamos poco, si todo esto, y muchas más cosas que siempre se han dicho de España y los españoles, si todo esto es debido a una infundada leyenda negra, entonces, maldita sea, es que es pura y llanamente verdad.
Joder Joseph, ahora que lo pienso, no sé si quererte u odiarte.
lunes, 9 de mayo de 2011
Vidas prometidas - Guillermo Busutil
Hace muchos años que leo. Que leo Literatura. De lo otro más, antes, y quiero entender que en los últimos, no sé, 6-7 años, buena literatura. Porque, más allá del respetable derecho de cada cual a leer lo que le apetezca, existe la buena literatura. Y además hay otras cosas.
Hace tiempo apunté en mi cuadernito verde una frase de Aldous Huxley que comparto con entusiasmo: “La lectura no deriva de leer libros, sino de leer exhaustiva e intensamente buenos libros”. Cierto. La lectura es siempre, no ocurre con la música por ejemplo, un esfuerzo físico e intelectual activo de concentración, por eso es minoritario. Y cuando uno lo hace y atiende a lo que dice Huxley, es como todo, va aprendiendo: aprende a seleccionar, a intuir dónde se esconde algo bueno, se arriesga, practica el prueba y error, y así, todo untado con las afinidades personales que son irrenunciables se define y pule el perfil literario de cada uno.
Como consecuencia de esto, también es ley de vida que con el paso del tiempo uno mira atrás y puede comprobar que ha evolucionado, que entiende y le gustan cosas que hace años ni osaría acercarse a ellas, y es otra recompensa más del esfuerzo que comentaba antes. Buscando de nuevo un paralelismo en la música, me encanta hacerlos, debes empezar con la ópera “fácil”, un disco de arias de Pavarotti o una Traviata de Verdi, por ejemplo, y si te esfuerzas en avanzar, a veces es difícil pero no hay otra manera, después de algunas etapas intermedias, llegarás a disfrutar las, en principio, insufribles óperas de Strauss o incluso Alban Berg (esto sí que es realmente difícil, lo admito).
Esta introducción me sirve para defender que el esfuerzo que requiere la lectura inteligente siempre tiene recompensas, y una de ellas es llegar a nuevos destinos, que no la tienen otro tipo de lecturas. Y así llegué yo al cuento, al relato. Y, entre otros, a este libro.
viernes, 29 de abril de 2011
Taedet Animam Meam
Traigo aquí hoy un texto de alguien que no formaría parte, en principio, del grupo de personajes literarios dignos de tener cabida en esta sección. Es del Libro de Job, del Antiguo Testamento. Su autor es desconocido, aunque se atribuye a Moisés. Estoy hablando del S. X antes de Cristo. Ha pasado mucho tiempo, pero eso no quita que hoy sea, para mí, muy pertinente.
Es un bello texto que, en latín, figura en ritos religiosos católicos, en la liturgia de maitines del Oficio de Difuntos. Aquí incluyo una traducción libre que he consensuado en varias fuentes.
Como complemento, también traigo un video de Officium Defunctorum, la obra de Tomás Luís de Victoria, el más genial de los músicos españoles de todos los tiempos, que se inicia con esta oración.
Un poco de silencio, por favor.
Es un bello texto que, en latín, figura en ritos religiosos católicos, en la liturgia de maitines del Oficio de Difuntos. Aquí incluyo una traducción libre que he consensuado en varias fuentes.
Como complemento, también traigo un video de Officium Defunctorum, la obra de Tomás Luís de Victoria, el más genial de los músicos españoles de todos los tiempos, que se inicia con esta oración.
Un poco de silencio, por favor.
Mi alma está hastiada de mi vida.
Daré rienda suelta a mi queja;
hablaré con la amargura de mi alma.
Diré a Dios: no me condenes;
hazme entender por qué me juzgas así.
¿Te parece bueno oprimir y desechar la obra de tus manos
mientras resplandeces sobre el consejo de los malvados?
¿Acaso tus ojos son humanos?
¿Acaso ves como ve un hombre?
¿Son tus días como los días de un hombre; o tus años, como los de un mortal, para que indagues mi iniquidad y rebusques mi pecado?
Tú sabes que yo no soy culpable, y que no hay quien me libre de tu mano.
Job, 10, 1-7
miércoles, 13 de abril de 2011
Chéjov comentado
Acometer una reseña literaria de un libro de cuentos de Chéjov tiene, para alguien como yo, algo de insensato, y además me temo que es de escaso rédito bloguero, entre otras cosas porque se mezclaría tras una posible búsqueda en Google en la página 258, como poquísimo, entre centenares de sesudas referencias al autor; algo parecido a hacer una reseña teológica del Nuevo Testamento u otra musical del Abbey Road, ¡qué vas a decir que no esté trillado y que aporte algo nuevo! Parto de esta premisa. Sin embargo, la peculiaridad de este libro publicado por Nevsky Prospect me permite una modesta aproximación a ello. No me tomaré a la tremenda lo del Google.
Chéjov comentado nos presenta una colección de 16 cuentos del médico ruso, hasta aquí nada nuevo. No se trata de un grandes éxitos, hay de todo, pero además de la calidad que se le supone aporta dos características peculiares y diferenciadoras: cada uno de los cuentos es seguido por un comentario pertinente por parte de un afortunado colega del viejo maestro y además, la obra se presenta en la forma de un libro soberbiamente editado por Sergi Bellver.
El capote - Nikolái Gógol
La editorial Nórdica ha conseguido desarrollar con éxito su colección Ilustrados, en línea con el vigente afán editorial independiente de proporcionar un complemento emocional y estético (no quiero decir “valor añadido”, que suena a mercadotecnia muy manida) al libro-objeto, identificando como mercado objetivo (aquí sí pega la mercadotecnia, al fin y al cabo una editorial es un negocio) a aquellos que nos mueve también dicho componente emocional cuando tocamos estos artilugios. El éxito de la colección se traduce en un número ya considerable de títulos muy interesantes, hoy mismo recibo una información sobre un nuevo lanzamiento, y eso que tienen un precio superior a la media. Por mis manos han pasado ya Wakefield (Hawthorne), Bartleby, el escribiente (Melville) y El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde (Stevenson), todos fantásticos. Con este último se puede hacer una comparación práctica entre la relación con un libro-libro, en papel, y un e-book, digital; en la web de la editorial está disponible de manera gratuita el fichero en formato epub para leerlo en un Pc y en lectores digitales. Como el día y la noche. Pero bueno, eso es otra guerra.
Nikolái Gógol es otro de los escritores rusos que no son muy conocidos por estos lares pero que cuando te los encuentras te llevas una grata sorpresa. Ahora están “aflorando” muchos: hace un par de meses leí Caoba de Boris Pilniak, de la editorial Veintisiete letras y es una maravilla; algo similar ocurre con algunos libros de la editorial Nevsky Prospects.
Nikolái nació en 1809, en lo que hoy es Ucrania. Trató de labrarse una carrera burocrática en la corte del Zar, pero sin éxito, por lo que terminó desarrollando su verdadera vocación, escribir, afortunadamente para todos. Muchas de sus obras tienen un marcado contenido histórico y satírico/crítico de su sociedad y algunas de ellas han servido de fuente de inspiración a grandes músicos un siglo después, como Janacek (Taras Bulba) y Shostakovich (La nariz).
En El capote, Gógol nos presenta a Akaki Akákievich Bashmachkin, un personaje realmente conmovedor y digno de compasión, que también ha sido referencia para otros grandes personajes literarios posteriores quizá más famosos que él pero igual de atribulados: Bartleby el escribiente (Herman Melville) y Gregor Samsa (Kafka).
miércoles, 6 de abril de 2011
Sobre los más leídos en 2009
¿Puede ser cierto que no me haya yo equivocado al oir el otro día en el programa El Hormiguero de la Cuatro, (estaba a veinte cosas, los niños, que si a la cama, la cena, el correo, etc.) a Pablo Motos decir que Nuria Roca, allí presente con su nueva novela, fue algo así como "...la escritora (o autora, no sé) más leída en 2009 después de Falcones..."?
Dios, sé de sobra que esto de los libros es una industria como otra cualquiera, qué no lo es, que las cosas son como son y punto, pero es que cada vez que oigo cosas así ya no sé dónde está el problema (que hay un problema es opinión personal y discutible por cualquiera), si en la oferta, los que fabrican estas cosas, las denostadas empresas que hacen sangre del marketing con tal de vender lo que sea, o en la demanda, la gente que hay por ahí que lo compra y lo usa, el siempre respetado público que es muy inteligente y siempre tiene la razón.
Lo de Falcones, lo entiendo, me he acostumbrado a entenderlo, pero lo de la Roca, no sé, es que no sé qué decir.
Todo desde el respeto, no pretendo faltar a nadie.
Dios, sé de sobra que esto de los libros es una industria como otra cualquiera, qué no lo es, que las cosas son como son y punto, pero es que cada vez que oigo cosas así ya no sé dónde está el problema (que hay un problema es opinión personal y discutible por cualquiera), si en la oferta, los que fabrican estas cosas, las denostadas empresas que hacen sangre del marketing con tal de vender lo que sea, o en la demanda, la gente que hay por ahí que lo compra y lo usa, el siempre respetado público que es muy inteligente y siempre tiene la razón.
Lo de Falcones, lo entiendo, me he acostumbrado a entenderlo, pero lo de la Roca, no sé, es que no sé qué decir.
Todo desde el respeto, no pretendo faltar a nadie.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)














