Mostrando entradas con la etiqueta Me viene a la cabeza: opiniones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Me viene a la cabeza: opiniones. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de mayo de 2011

Democracia real, ¡YA! - 2

Contenido de un papel que me entregaron en la Puerta del Sol el otro día:


Protocolo de actuación frente a comportamientos violentos.
Es fundamental no reaccionar ante las agresiones físicas y/o verbales. Nuestro mensaje se cargará de fuerza y evitaremos retroalimentar la violencia.
A)     Actuación en caso de carga policial: No reacción.
1.    Nos colocaremos unidos en filas cogidos de los brazos haciendo pinza
2.    Evitaremos los posibles golpes que vengan por detrás o delante
3.    Llegado el caso, nos sentaremos
4.    Si nos arrastran, dejaremos el cuerpo inmóvil y levantaremos las manos en un gesto de no acción.
B)      Medidas preventivas de conflictos. Aconsejamos
1.    Evita beber alcohol. Mantente al 100%
2.    Evita pensamientos o expresiones que entrañen violencia
3.    Cuida tu lenguaje corporal: gestos, tono de voz…
4.    Actitud asertiva: expresa tus pensamientos y opiniones respetando al otro. Si el otro responde agresivamente, no reacciones agresivamente.
Las revoluciones sociales empiezan con revoluciones individuales.
           (Pasa este papel para que más gente reciba la info)

Para los que se confunden por ideas preconcebidas. Para los que no creen en esta gente. Tranquilos, no lo van a tener que aplicar. Lo incluyo aquí por si acaso algún día hace falta. Que quizá lo haga. Me pidieron que una vez leído lo pasara a otra persona. No lo hice. Perdón.

domingo, 22 de mayo de 2011

Democracia real, ¡YA! - 1

Algunas frases de las pancartas en Sol:

- Si Ana Botella se deja rastas, nos ahorraremos una pasta
- Nos habéis dejado sin nada. Ahora lo queremos todo
- Menos botellón y más revolución
- No estamos armados, estamos indignados
- No más becarios sin ser asalariados
- En la política y en la vida, ¡austeridad, ya!
- Por desgracia, esto no es una fiesta
- Impuestos sí, (qué remedio). Derroche no
- No hay pan para tanto chorizo
- Spanish Revolution.¿que qué queremos?
-          Referéndum popular como en Islandia
-          Fuera imputados en listas electorales
-          No necesitamos Senado
-          Basta de sueldos vitalicios políticos
-          Medios de comunicación libres, que difundan esto
         Y esto es sólo el principio…


Con todo mi cariño y apoyo a los revolucionarios de la Puerta del Sol. He estado allí y me quedé gratamente sorprendido de lo que han llegado a hacer. Hay gente de todas las edades y condiciones.
Son los jóvenes los que tienen la “obligación” de encender la mecha, pero me temo que si no somos todos los que mantenemos el fuego, este movimiento quedará en un bonito y emotivo recuerdo. Lamento ver a mi alrededor muchos que consideran que la única manera de castigar a un incompetente sea premiando a otro incompetente, en la creencia de que así cumplen con su responsabilidad democrática  y ese gesto les otorga el derecho a quejarse cuando las cosas se hagan mal. Hay otras maneras de hacer las cosas, tiene que haberlas, porque si no cambiamos de dirección, llegaremos a donde nos dirgimos…

martes, 17 de mayo de 2011

Nosotros, que nos queremos tanto.

        Estaba leyendo España, de Manuel Vilas. Muy bien, divertido, original, (haré una reseña en breve). Pero he de decir que a partir del 5º capítulo, más o menos la mitad del libro, me empezó a parecer que la historia decae, no sé, va cuesta abajo, pierde gracia. Cuando me ocurre algo así, que estoy leyendo un libro que me gusta mucho y de repente deja de hacerlo, casi nunca le echo la culpa al libro, siempre le doy un margen de confianza; el problema será mío, me he descentrado, algo de lo que me rodea, algo malo, se ha colado en la burbuja y he perdido el hilo. Entonces, con calma, cierro el libro y le doy un tiempo, que respire. Si el libro iba tan bien, no se puede estropear todo así (por supuesto que se puede estropear, que quede claro, hablo de una actitud primaria mía), en unos días vuelvo y todo habrá pasado, será como antes. Suelo leer varios libros a la vez, 2 ó 3, por lo que es el momento de retomar otro, que o bien le ocurría lo mismo, ya es mala suerte, o lo dejé porque algo hay que dormir.
        El otro día me pasó esto con España. Ya que, aunque es mi costumbre, llevo una temporada que soy incapaz de leer varios libros a la vez, me lancé a la búsqueda de alternativas, (las hay, y muy buenas, no todo es lectura) y, además de otras cosas,  me eché a la calle a ver qué encontraba, a ver qué hay de esa oferta cultural. Y me encontré, esto sí que es querencia psicosomática, en uno de esos rincones santos llenos de libros que hay en cada día menos locales de nuestras ciudades, y que los venden de manera artística. Era todo azul. Libros ordenados por editorial y allí estaban los de Gadir. No pude resistirlo, para allí me fui. Siempre es buen momento para Gadir. Su web es muy mala, incomprensible en estos tiempos, pero sus libros son fantásticos. Esta editorial está en mi pedestal desde que, entre otras razones, me puso en las manos los libros de Antonio Ferres, español. Su libro La Piqueta es inmortal. Larga vida al buen realismo social. Si pudiera, llenaría alguna estantería de mi biblioteca con esos preciosos lomos azules llenos de historias maravillosas y con los que, lo he dicho muchas veces, jamás, jamás acabarán las hordas tecnológicas.
        Curioseando, deslizando mi dedo por esos lomos, sin quererlo, como en una güija, se detiene en uno de ellos: La leyenda negra, de Joseph Pérez.  Y ¿por qué me paro yo aquí?, la leyenda negra, la leyenda negra,... ¡claro, la leyenda negra española!, Felipe II, España, si es que estoy leyendo España, el cerebro nunca descansa, y uno de los grandes tópicos patrios es la leyenda negra. Joder con la leyenda negra que arrastramos, cuánta verdad tiene y también cuánta mentira, cuanto prejuicio contra nosotros mismos, ganado a pulso por los propios españoles, sobre todo, en mi opinión, por culpa de los dirigentes que de una u otra ralea a lo largo de nuestra historia hemos tenido la desgracia de soportar e incluso votar libremente.
        Pasó a ser mío, el libro, me sedujo el contraste, España y La leyenda negra,  me parece una buena idea entender el origen de esa leyenda y si hay algún remoto enlace con las historias que Vilas cuenta en su novela y mis ideas al respecto. Me he puesto a leer este ensayo, ofrece una lectura fácil aunque no exenta de abundantes datos históricos para soportar la opinión del autor, contraria a la veracidad de la leyenda. En la Introducción me ha gustado mucho, y la quiero poner aquí, la definición que se hace de la leyenda negra, porque efectivamente recoge todo lo que es y refleja los sentimientos que, alguna vez, han sentido y hemos sentido muchos.

“Por leyenda negra entendemos el ambiente creado por los fantásticos relatos que acerca de nuestra patria han visto la luz pública en casi todos los países; las descripciones grotescas que se han hecho siempre del carácter de los españoles como individuos y como colectividad; la negación o por lo menos la ignorancia sistemática de cuanto nos es favorable y honroso en las diversas manifestaciones de la cultura y del arte; las acusaciones que en todo tiempo se han lanzado contra España, fundándose para ello en hecho exagerados, mal interpretados o falso en su totalidad, y, finalmente, la afirmación  contenida en libros al parecer respetables y verídicos y muchas veces reproducida, comentada y ampliada en la prensa extranjera, de que nuestra  patria constituye, desde el punto de vista de la tolerancia, de la cultura y del progreso político, una excepción lamentable dentro del grupo de las naciones europeas. En una palabra, entendemos por leyenda negra, la leyenda de la España inquisitorial, ignorante, fanática, incapaz de figurar entre los pueblos cultos lo mismo ahora que antes, dispuesta siempre a las represiones violentas, enemiga del progreso y de las innovaciones, o, en otros términos, la leyenda que habiendo empezado a difundirse en el siglo XVI, a raíz de la Reforma, no ha dejado de utilizarse en contra nuestra desde entonces, más especialmente en momentos críticos de nuestra vida nacional.”

        Si el autor, Joseph Pérez, me consigue demostrar y convencer de que la leyenda negra es una burda patraña, me encontraré con uno de las mayores pagos que en mi vida me ha dado leer un libro. Porque, fíjense de lo que estoy hablando: si nuestra vieja indolencia por la calidad, las salvajes violaciones que nuestros antepasados cometieron con los pobres indígenas en el Nuevo Mundo, nuestra secular envidia y acoso y derribo al que destaca por ser bueno, nuestro sol y toros, nuestra idea que lo de fuera siempre es mejor, nuestro tradicional regodeo continuo en nuestro pasado en vez de mirar al futuro, el dividirnos en dos y tirarnos piedras los unos a los otros porque en la puta vida vamos a cambiar de opinión, nuestro vuelva usted mañana, nuestro que inventen otros, nuestras viejas atrocidades en defensa de la religión, que todavía perduran, no son atrocidades pero sí lindezas escandalosas, nuestros primeros puestos en las listas malas y los últimos en las buenas, la mala fama del español que llega a Londres y le vigilan en Harrods porque seguro que manga algo, nuestros y tú más parlamentarios, que ahora nos avergüenzan pero hace unos años nos llevaron a la guerra, nuestros cerebros privilegiados que se van al extranjero a desarrollar su talento, nuestro el Barsa es más que un club, nuestra imagen exterior de que aquí vivimos muy bien pero por las cañitas y porque trabajamos poco, si todo esto, y muchas más cosas que siempre se han dicho de España y los españoles, si todo esto  es debido a una  infundada leyenda negra, entonces, maldita sea, es que es pura y llanamente verdad.
        Joder Joseph, ahora que lo pienso, no sé si quererte u odiarte.


lunes, 21 de marzo de 2011

Día internacional de la poesía

Hoy, 21 de Marzo, es este día. Puedo entender que entre tantos y tantos problemas que a unos y a otros, en todo el mundo, nos afligen, pocos estén con el ánimo y el espíritu de tener este detalle en cuenta. Pero os aseguro que si hoy le dedicáis un ratito a releer aquellos versos que en su día os conmocionaron o, si nunca los habéis tenido,a acercaros a un buen poeta para hacer alguno de sus poemas vuestro, notaréis un cierto alivio. Lo digo desde los sótanos del día de hoy.
También sé que no todo son problemas y angustias, que también hay alegría y buenos momentos. Para los que lo ven todo desde este lado, la poesía pondrá en palabras alguno de sus sentimientos y sensaciones, se sentirán identificados  y se reafirmará su estado de gracia.
No puedo dejar de poner alguno de mis poemas favoritos. Es Alocución a las veintitrés, de Angel González. Incluyo el primer párrafo, el resto es fácilmente encontrable en la red:

Ciudadanos perfectos a estas horas,
honorables cabezas de familia
que lleváis a los labios vuestra servilleta
en acción de gracias por la abundante cena:
vuestra responsabilidad de sólidos pilares
de la civilización y de Occidente,
del consumo de bicarbonato sódico
y del paternalismo hacia la servidumbre,
exige de vuestra parte
cierta ignoracia de hechos también ciertos,
un esfuerzo final en bien de todos,
la tozuda incomprensión de algunas realidades
la fe más meritoria, en resumen,
que consiste
en no creer en lo evidente...

Ed. Austral

Nadie, repito, nadie, debería dejar de tener en su casa este libro, Palabra sobre palabra, su poemario. Te puede ayudar en más de una, buena o mala. Indico la nueva versión baratita, 9,95€. No hay excusas

viernes, 18 de marzo de 2011

Quiero ser novelista

Hola amigos:

Me he cruzado con este video, con un título atractivo, no me lo negaréis: "Quiero ser novelista".


Tiene una música muy bien elegida, que admite unos cascos a todo volumen.
Es de Ramón Cerdá, un escritor que se autopromociona muy bien. No sé si venderá muchos libros, pero se lo curra bien.

lunes, 14 de marzo de 2011

Nórdica: 5 años

Este mes de marzo, Nórdica celebra su 5º aniversario. Desde aquí mi modesta felicitación a esta gente, serán pocos, seguro, que mantiene vivo este proyecto en una coyuntura tan convulsa como la actual. Gracias a ellos he sido afortunado en conocer autores y obras fantásticas: Babbit (Sinclair Lewis), El tercer policía (Flann O'Brien), Canaval y otros cuentos (Isak Dinesen), La casa del mirador ciego (Herbjørg Wassmo).

Coincidiendo con esta efemérides, Nórdica publica un libro muy especial, Wakefield, el maravilloso cuento de Nathaniel Hawthorne. Borges lo alabó como el mejor. El amigo Wakefield, que le dijo a su mujer que se iba de viaje de negocios un par de dias, y se fue 20 años, a vivir en la casa de enfrente, como si hubiera desaparecido, para ver su mundo desde fuera...
Por favor, no dejéis de disfrutar el booktrailer del libro:

 


miércoles, 2 de marzo de 2011

Comprar o alquilar


Hace años que compro libros con habitualidad, con habitualidad de verdad, como poco todas las semanas. Y me encanta comprar libros, es un acto precioso, gozoso es una palabra que lo describe bien. ¡Qué ratos en la Librería Rumor! Con anterioridad me pasaba lo mismo con los discos, con los CDs, que los compraba con pasión. Aquello murió, ya no compro CDs, ya sólo los cuido con primor de la soberbia del todopoderoso Ipod, nunca lo hubiera creído. Pero no ocurrirá lo mismo con los libros, lo de los libros es distinto a los discos.

martes, 21 de septiembre de 2010

El tiempo y los libros



Este verano, tan bueno y tan malo, me he dejado llevar por ese deseo propio de esta época de romper los hábitos de nuestra vida cotidiana, supongo que porque asignamos un carácter opresivo a la rutina doméstica del resto del año, cuando en muchos casos no podemos negar que nos encanta volver a engancharnos al “calorcito” de nuestras costumbres de siempre (“como en la casa de uno…”).
Pues bien, acudiendo a un viejo rito playero, este verano he vuelto a leer la prensa diaria, en papel me refiero. Y me alegro, porque he topado con algo que fortalece mi pasión lectora y escritora, ésta más débil y con mayor necesidad de refuerzos. Y aquí me encuentro.
Llevaba meses negándome a enfrentarme al muro de las lamentaciones de las noticias diarias del mundo, me valía con un leve asomo a Internet por la mañana o la radio durante el yogurt de la cena. Sé que dentro del perfil del hombre/mujer moderno y culto está el requisito de “lector habitual de prensa generalista”, y el hecho de negarme a ello me ha prejuzgado ante algunos como el clásico tío que leer leerá, pero el As o el Marca. Pero me daba igual.
Porque ni de coña es así. Se trata de un mecanismo de autodefensa al que me obligo ante una coyuntura complicada que me viene encima. Por mucho que sea importante estar al día, a veces para resolver lo tuyo tienes que abstraerte del resto, sobre todo si ese resto es un cúmulo insufrible de malas noticias y estupideces sórdidas, alimentadas por políticos inmerecidos, periodistas-opinadores de perfil bajo y tarados mononeuronales encumbrados al Olimpo mediático. Espero que Dios o quien sea les haga pagar sus guerras infundadas, promesas incumplidas, mentiras calculadas, tertulias chachorras y otros espectáculos sonrojantes.