Junto con los libros, deberían vender el tiempo necesario para leerlos (Schopenhauer)
viernes, 25 de marzo de 2011
Videoilustración de Fin - David Monteagudo
Fin - David Monteagudo from Pedro Atiénzar on Vimeo.
Me entusiasma que los creativos se pongan a hacer trailers para los libros, es una nueva y brillante aproximación al lector con la que cuentan las editoriales "proactivas". Son breves, pero algunos muy atractivos.
Este se refiere a la novela "Fin", de David Monteagudo, en la Editorial Acantilado, garantía de calidad, sin duda.
Un thriller entretenido y bien hilvanado, con tensión y todos los demás elementos propios del género. ¡Ah, y de un españolito que ya ha pasado la cuarentena! Me alegro por su éxito y fortuna. Y los envidio.
miércoles, 23 de marzo de 2011
¡Indignaos! - Stéphane Hessel
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| Ed. Destino |
No he podido resistirme a comprar ¡Indignaos! El tema es tan afín a mi forma de pensar que ha sido visto y no visto, aunque mis expectativas no eran muy halagüeñas. Y su precio es, en términos absolutos, barato (aunque luego hablaré un poco más del precio).
Es un pequeño documento en el que Hessel, ya con 93 años, lo que le permite haber pertenecido a la Resistencia francesa y ser uno de los redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, reclama a la juventud que tome una posición frente a lo que todos vemos que ocurre a nuestro alrededor, dejando de ser indiferente y pasando a ser insurrectos pacíficos. José Luis Sampedro prologa el libro. La Vieja Guardia. Vale.
Es algo de lo que muchos nos pondríamos a hablar y escribir y no acabaríamos, ya que estamos realmente indignados, pero yo no lo voy a hacer. Léanlo en el librito. Si es por los 5€, pueden ir a la librería, lo cogen, lo leen en 10 minutos y lo dejan en su sitio de nuevo. Es broma, es lo que le faltaba a los pobres libreros…
Tiene más razón que un santo Stéphane Hessel, pero es más de lo mismo, es bastante decepcionante. Además, y esto es opinión personal, no tengo claro que la juventud a la que se dirige este hombre, en general me refiero, tenga intención de hacer lo que le pide, y eso que ellos no tienen toda la culpa. Mejor creo yo que harían en indignarse los notanjóvenes (30s y 40s) pero que realmente son el músculo de la sociedad, los que tienen la fortuna de trabajar, y no todos, los que pueden influir de manera más rápida en cómo van las cosas para deshacerse de los que mandan, hacer las cosas de otra manera y volver a la senda adecuada. Ellos, nosotros, yo, tenemos hijos y nos debemos hacer una idea de lo lamentable de la situación que les vamos a dejar. Y ya no estaremos aquí para sacarles las castañas del fuego, si es que pudiéramos. Pero me temo que tampoco...
Por incluir algo, me gusta lo del final. Apela a “una verdadera insurrección pacífica contra los medios de comunicación de masas que no proponen otro horizonte para nuestra juventud que el del consumo de masas, el desprecio hacia los más débiles y hacia la cultura, la amnesia generalizada y la competición a ultranza de todos contra todos”. Bella frase.
Y ahora, los medios de comunicación de masas ya no son solo los medios de comunicación de masas de siempre, la tecnología hace que también lo sean los partidos políticos, las empresas, los gobiernos, los equipos de fútbol, las estrellas del rock, yo qué sé.
El otro día Hessel estuvo en un encuentro digital en la web de El Mundo. Me llama la atención que en muchas de las escasas preguntas que le hicieron, (es curioso, ¿el periódico impuso un límite o tan poco interés ha despertado en la masa lectora de dicho medio?) le dicen que sí, que están de acuerdo, pero que qué podemos hacer para demostrar nuestra indignación. Pues si un anciano de 93 años, por mucho CV que tenga, nos va a decir qué hacer para cargarnos al poder establecido, además de triste, sin duda denota la falta de capacidad de reacción en la que está acomodada la juventud, la sociedad o como lo queramos llamar. Triste, muy triste.
El otro día Hessel estuvo en un encuentro digital en la web de El Mundo. Me llama la atención que en muchas de las escasas preguntas que le hicieron, (es curioso, ¿el periódico impuso un límite o tan poco interés ha despertado en la masa lectora de dicho medio?) le dicen que sí, que están de acuerdo, pero que qué podemos hacer para demostrar nuestra indignación. Pues si un anciano de 93 años, por mucho CV que tenga, nos va a decir qué hacer para cargarnos al poder establecido, además de triste, sin duda denota la falta de capacidad de reacción en la que está acomodada la juventud, la sociedad o como lo queramos llamar. Triste, muy triste.
En cuanto a lo del precio. Atención. ¿Por qué un librito que publicado por una pequeña editorial cuesta en su país de origen, Francia, 3€, tiene en España, ¡Editorial Destino!, un precio de 5€?, ¿el prólogo?, ¿el coste de la traducción de poco más de 30 páginas?, ¡no me jodas! ¡Un robo! Nada, como siempre, aquí haciendo dinero. Yo no entiendo cómo el que propugna la indignación no está indignado.
¿Ves?, ya he hablado más de lo que pensaba.
martes, 22 de marzo de 2011
Nocilla Dream - A. Fernández Mallo
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| Ed. Candaya |
Atraído por las turbulencias blogueras que provoca desde su aparición, he iniciado por fin la lectura del Proyecto Nocilla, obviamente por su 1ª parte, Nocilla Dream.
Para empezar, y quizá algunos no me entiendan, me da “buen rollo” que se trate de un autor nacido en los 60s, es decir, que para tratarse de una más o menos revolución no estemos ante un jovencito talentoso, contra los que no tengo nada, pero que sabes de antemano que está ya en otra onda. Agustín Fernández Mallo es de mi generación más o menos, por lo que algo compartiremos.
Me incomoda un poco hablar de este libro, primero porque llego tarde a él, 3 ó 4 años son muchos en este mundo de hoy, y porque mucha gente, más o menos sabia, ya lo ha hecho y desde todas las posiciones: técnica-sesuda, progre-modelna, clasicona, a favor, otras no tanto, de todo. Pero bueno, desde aquí, desde este atril que clama en el desierto, nadie me impide dar mi opinión.
También debo reconocer que mi retraso en esta lectura es debido fundamentalmente a que la inmensa mayoría de las referencias que me llegaban (en los cada vez más trasnochados suplementos literarios y en montones de blogs) se batían sobre cómo está elaborado, su estructura, la fragmentación, el rizoma, etc., quedando en segundo plano el análisis de la calidad literaria intrínseca del libro. Creo que es ya un movimiento reflejo, pero con esta avalancha de sobreinformación, cuando te encuentras con algo cuya forma brilla más que el contenido hay que prevenirse, suena a pluf comercial, pura moda, y como hay tanto bueno por leer, lo vas dejando, lo vas dejando; seguro que se pierde algo realmente bueno, pero son riesgos de la desmesura. Como además ha levantado controversias tan intensas, me he formado la idea de que este proyecto, para determinado sector literario y cultural, se aupaba como la ansiada ruptura con lo anterior, como algo nuevo frente a lo clásico, y uno ya está harto de rupturismos porque sí.
Mi retraso en el análisis, sin embargo, me aporta una ventaja, la de ver el poso en el fondo del vaso, pasada ya la turbulencia, y me doy cuenta que el mundo sigue más o menos como estaba. Pero ha sido interesante.
lunes, 21 de marzo de 2011
Día internacional de la poesía
Hoy, 21 de Marzo, es este día. Puedo entender que entre tantos y tantos problemas que a unos y a otros, en todo el mundo, nos afligen, pocos estén con el ánimo y el espíritu de tener este detalle en cuenta. Pero os aseguro que si hoy le dedicáis un ratito a releer aquellos versos que en su día os conmocionaron o, si nunca los habéis tenido,a acercaros a un buen poeta para hacer alguno de sus poemas vuestro, notaréis un cierto alivio. Lo digo desde los sótanos del día de hoy.
También sé que no todo son problemas y angustias, que también hay alegría y buenos momentos. Para los que lo ven todo desde este lado, la poesía pondrá en palabras alguno de sus sentimientos y sensaciones, se sentirán identificados y se reafirmará su estado de gracia.
No puedo dejar de poner alguno de mis poemas favoritos. Es Alocución a las veintitrés, de Angel González. Incluyo el primer párrafo, el resto es fácilmente encontrable en la red:
Ciudadanos perfectos a estas horas,
honorables cabezas de familia
que lleváis a los labios vuestra servilleta
en acción de gracias por la abundante cena:
vuestra responsabilidad de sólidos pilares
de la civilización y de Occidente,
del consumo de bicarbonato sódico
y del paternalismo hacia la servidumbre,
exige de vuestra parte
cierta ignoracia de hechos también ciertos,
un esfuerzo final en bien de todos,
la tozuda incomprensión de algunas realidades
la fe más meritoria, en resumen,
que consiste
en no creer en lo evidente...
Nadie, repito, nadie, debería dejar de tener en su casa este libro, Palabra sobre palabra, su poemario. Te puede ayudar en más de una, buena o mala. Indico la nueva versión baratita, 9,95€. No hay excusas
También sé que no todo son problemas y angustias, que también hay alegría y buenos momentos. Para los que lo ven todo desde este lado, la poesía pondrá en palabras alguno de sus sentimientos y sensaciones, se sentirán identificados y se reafirmará su estado de gracia.
No puedo dejar de poner alguno de mis poemas favoritos. Es Alocución a las veintitrés, de Angel González. Incluyo el primer párrafo, el resto es fácilmente encontrable en la red:
Ciudadanos perfectos a estas horas,
honorables cabezas de familia
que lleváis a los labios vuestra servilleta
en acción de gracias por la abundante cena:
vuestra responsabilidad de sólidos pilares
de la civilización y de Occidente,
del consumo de bicarbonato sódico
y del paternalismo hacia la servidumbre,
exige de vuestra parte
cierta ignoracia de hechos también ciertos,
un esfuerzo final en bien de todos,
la tozuda incomprensión de algunas realidades
la fe más meritoria, en resumen,
que consiste
en no creer en lo evidente...
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| Ed. Austral |
Nadie, repito, nadie, debería dejar de tener en su casa este libro, Palabra sobre palabra, su poemario. Te puede ayudar en más de una, buena o mala. Indico la nueva versión baratita, 9,95€. No hay excusas
viernes, 18 de marzo de 2011
Quiero ser novelista
Hola amigos:
Me he cruzado con este video, con un título atractivo, no me lo negaréis: "Quiero ser novelista".
Tiene una música muy bien elegida, que admite unos cascos a todo volumen.
Es de Ramón Cerdá, un escritor que se autopromociona muy bien. No sé si venderá muchos libros, pero se lo curra bien.
Me he cruzado con este video, con un título atractivo, no me lo negaréis: "Quiero ser novelista".
Tiene una música muy bien elegida, que admite unos cascos a todo volumen.
Es de Ramón Cerdá, un escritor que se autopromociona muy bien. No sé si venderá muchos libros, pero se lo curra bien.
miércoles, 16 de marzo de 2011
Mujeres - Mihail Sebastian
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| Ed. Impedimenta |
De nuevo, gracias a una “pequeña editorial independiente”, y amparándome en buenas experiencias anteriores con ella, tengo la suerte de acceder a un muy buen escritor que, de otro modo, dejado todo en manos de los poderosos, no habría sido posible.
En este caso, Impedimenta nos presenta Mujeres, la primera novela del rumano Mihail Sebastian, que tuvo la fortuna y también la desgracia de vivir en la Centroeuropa de primera mitad del S. XX, tan prolífica en excelencias como en vorágines demoledoras.
Con el libro en mis manos, prestado después de un buen uso, además de volver a valorar el preciosismo característico de la editorial, he observado el tributo a pagar por ello: el material y colores de la cubierta requieren un cariñoso cuidado en su manipulación, ya que se degrada de manera más rápida que un libro “normal”. Esto no es un problema, al contrario, me complace que un libro reclame cuidados para conservar su salud, para eso estamos, esto lo digo sobre todo para los dejaloslibrostiradosencualquiersitio que todos conocemos y tanto nos indignan.
Sebastian nació en 1907 a orillas del Danubio en Rumanía. Estudió Derecho y luego viajó a París, donde tuvo contacto con el ambiente literario. Volvió a su país y, a pesar de muchas circunstancias adversas, se quedó allí hasta su muerte, sufriendo, como el pobre Shostakovich en Rusia. Y es que su condición de judío le trajo mucho problemas, con los nazis, quiénes iban a ser. Después, con la llegada de los rusos vio un poco la luz, seguro que mal vista, pero un desgraciado accidente el mismo día en que iba a la Universidad a impartir su recuperada clase acabó con su vida. No me dejan de asombrar personajes como éste, que han tenido una vida llena de sinsabores y sufrimientos pero que luego transmiten en su arte unos sentimientos e ideas que no tienen nada que ver con aquello.
martes, 15 de marzo de 2011
No es la inmoralidad de los grandes hombres lo que debería infundirnos temor...
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